Consumir regularmente carne asada a altas temperaturas o carne casi quemada aumenta en cerca de un 60% el riesgo de cáncer de páncreas, según un estudio presentado el martes.
WASHINGTON (AFP) -
Consumir regularmente carne asada a altas temperaturas o carne casi quemada aumenta en cerca de un 60% el riesgo de cáncer de páncreas, según un estudio presentado el martes.
"Esta investigación confirma que reducir el calor para asar o freír carne, para evitar quemarla o chamuscarla, podría ser una buena manera de reducir el riesgo a desarrollar un cáncer de páncreas", declaró en un comunicado Kristin Anderson, de la Universidad de Monnesota (norte), principal autor de este estudio presentado durante la conferencia anual de la "American Association for Cancer Research", basada en Denver (Colorado, oeste).
Los investigadores analizaron las costumbres alimentarias de 62.581 personas en buena salud al inicio del estudio.
Durante nueve años seguidos identificaron 208 casos de cáncer de páncreas y descubrieron que los participantes que preferían su carne muy asada tenían un riesgo un 60% mayor de desarrollar ese tipo de cáncer comparado con aquellos que consumían su carne menos asada, frita o no comían nada de carne.
Sin embargo, "no podemos afirmar con certeza absoluta que el riesgo de desarrollar ese cáncer aumenta debido a la presencia de cancerígenos formados con la carne quemada", relativizó el doctor Anderson.
En esas circunstancias, las sustancias cancerígenas pueden ser parcialmente eliminadas pasando la carne por un horno microondas unos minutos, antes de asarla o freírla, explicaron los autores del estudio
jueves, 23 de abril de 2009
Intoxicación por moluscos
Doctor Enrique de la Morena
Entramos en el periodo de los meses sin “R”, mayo, junio, julio y agosto. Unos meses en los que no es aconsejable comer marisco. Ya lo decían los antiguos los meses sin “r” no se deben comer moluscos ni mariscos.La razón es muy sencilla. El aumento de temperatura que se registra durante este periodo provoca un crecimiento anárquico de las microalgas (dinoflagelados) en el mar y los estuarios. Esto genera unas toxinas que se acumulan en los moluscos como mejillones, almejas, ostras, navajas, vieiras o percebes.Estas microalgas, unidas a la contaminación, conforman la llamada Marea Roja, que es habitual en estos meses del año y es la razón de que debamos evitar la ingesta de estos moluscos. Que procedan de piscifactorías no constituye una garantía ya que éstas también están situadas en el mar.Las toxinas que se acumulan son muchas pero las mas peligrosas para el ser humano son las toxinas paralizantes, las toxinas diarreicas, las toxinas amnésicas y las toxinas neurológicas. La clínica de cada una de ellas es diferente.Una de las más peligrosas es la toxina paralizante, cuyos síntomas son hormigueo en la boca, náuseas, vómitos y espasmos diafragmáticos. En ocasiones, puede llegar a provocar la muerte al impedir la respiración. Por su parte, la toxina diarreica, ocasiona diarreas copiosas, náuseas, vómitos y cólicos.Resulta especialmente curiosa la sintomatología de la toxina amnésica ya que, además de provocar náuseas y vómitos, presenta pérdida de memoria transitoria. Un síntoma que se da por periodos cortos de tiempo.Por último tenemos la toxina neurológica que además de los vómitos y las náuseas presenta sensación de frío y calor con fuertes dolores de cabeza.Si aconsejamos desde este suplemento evitar la ingesta de estos moluscos durante este periodo de tiempo es porque estas toxinas son TERMOESTABLES. Lo ponemos en mayúsculas porque es importante saber que estas toxinas no se eliminan mediante el hervido del marisco.Entonces, ¿qué debemos hacer ante una persona con estos síntomas y que ha comido moluscos? Es urgente ingresarlo en Centro Hospitalario y contar a los facultativos qué molusco ha ingerido. En el centro le aplicarán el tratamiento adecuado para su restablecimiento
Doctor Enrique de la Morena
Entramos en el periodo de los meses sin “R”, mayo, junio, julio y agosto. Unos meses en los que no es aconsejable comer marisco. Ya lo decían los antiguos los meses sin “r” no se deben comer moluscos ni mariscos.La razón es muy sencilla. El aumento de temperatura que se registra durante este periodo provoca un crecimiento anárquico de las microalgas (dinoflagelados) en el mar y los estuarios. Esto genera unas toxinas que se acumulan en los moluscos como mejillones, almejas, ostras, navajas, vieiras o percebes.Estas microalgas, unidas a la contaminación, conforman la llamada Marea Roja, que es habitual en estos meses del año y es la razón de que debamos evitar la ingesta de estos moluscos. Que procedan de piscifactorías no constituye una garantía ya que éstas también están situadas en el mar.Las toxinas que se acumulan son muchas pero las mas peligrosas para el ser humano son las toxinas paralizantes, las toxinas diarreicas, las toxinas amnésicas y las toxinas neurológicas. La clínica de cada una de ellas es diferente.Una de las más peligrosas es la toxina paralizante, cuyos síntomas son hormigueo en la boca, náuseas, vómitos y espasmos diafragmáticos. En ocasiones, puede llegar a provocar la muerte al impedir la respiración. Por su parte, la toxina diarreica, ocasiona diarreas copiosas, náuseas, vómitos y cólicos.Resulta especialmente curiosa la sintomatología de la toxina amnésica ya que, además de provocar náuseas y vómitos, presenta pérdida de memoria transitoria. Un síntoma que se da por periodos cortos de tiempo.Por último tenemos la toxina neurológica que además de los vómitos y las náuseas presenta sensación de frío y calor con fuertes dolores de cabeza.Si aconsejamos desde este suplemento evitar la ingesta de estos moluscos durante este periodo de tiempo es porque estas toxinas son TERMOESTABLES. Lo ponemos en mayúsculas porque es importante saber que estas toxinas no se eliminan mediante el hervido del marisco.Entonces, ¿qué debemos hacer ante una persona con estos síntomas y que ha comido moluscos? Es urgente ingresarlo en Centro Hospitalario y contar a los facultativos qué molusco ha ingerido. En el centro le aplicarán el tratamiento adecuado para su restablecimiento
Nutrición: ¿sabes lo que es el tempe?
Supone una alternativa vegetal al clásico filete de carne y también aporta al organismo gran cantidad de proteínas
El tempe aporta proteínas de gran calidad y está libre de colesterol por lo que resulta un alimento muy saludable.
Quienes siguen una dieta vegetariana están más que acostumbrados a este término. Sin embargo, no a todo el mundo le resulta tan familiar. En realidad, el tempe no es más que el resultado de la fermentación del grano de soja por medio de un moho (rhizopus oligosporus), que se encuentra en la misma raíz de la planta.
CONSEJOS PARA SU COMPRA Y CONSERVACIÓN -De textura similar a la carne, el tempe se suele presentar en botes o envasado al vacío, y cortado en filetes. -Cuando está empaquetado en bolsa tiene una vida de doce días. Aconsejamos hervir la pieza entera aunque no se vaya a consumir toda, manteniendo el resto en la nevera dentro de una bolsa. -Una vez abierto, conservar el resto en la nevera (en este caso son diez días el período recomendable para su consumo). COMPOSICIÓN Este alimento posee un 19,5% de proteínas de gran calidad y está libre de colesterol. Sólo contiene un 7,5% de grasas, casi todas no saturadas y aporta 175 calorías por cada 100 gramos de producto. Además, contiene agentes naturales antibacterianos que actúan como antibióticos contra algunos microorganismos patógenos. Es por ello que se le atribuyen cualidades terapéuticas, sobre todo relacionadas con las enfermedades intestinales. Asimismo, posee propiedades estimulantes del crecimiento. MUY VERSÁTIL El tempe puede servirse como plato principal o como un ingrediente más en otros platos. Es muy versátil: frito, estofado, al vapor, rallado..., incluso puede cocinarse en el microondas. Sirve también como ingrediente para ensaladas o en la preparación de canapés.
¿DÓNDE COMPRARLO? Se puede encontrar en prácticamente todas las tiendas de comida macrobiótica, herboristerías y comercios similares y, cada vez más, en establecimientos de alimentación general.
El tempe aporta proteínas de gran calidad y está libre de colesterol por lo que resulta un alimento muy saludable.
Quienes siguen una dieta vegetariana están más que acostumbrados a este término. Sin embargo, no a todo el mundo le resulta tan familiar. En realidad, el tempe no es más que el resultado de la fermentación del grano de soja por medio de un moho (rhizopus oligosporus), que se encuentra en la misma raíz de la planta.
CONSEJOS PARA SU COMPRA Y CONSERVACIÓN -De textura similar a la carne, el tempe se suele presentar en botes o envasado al vacío, y cortado en filetes. -Cuando está empaquetado en bolsa tiene una vida de doce días. Aconsejamos hervir la pieza entera aunque no se vaya a consumir toda, manteniendo el resto en la nevera dentro de una bolsa. -Una vez abierto, conservar el resto en la nevera (en este caso son diez días el período recomendable para su consumo). COMPOSICIÓN Este alimento posee un 19,5% de proteínas de gran calidad y está libre de colesterol. Sólo contiene un 7,5% de grasas, casi todas no saturadas y aporta 175 calorías por cada 100 gramos de producto. Además, contiene agentes naturales antibacterianos que actúan como antibióticos contra algunos microorganismos patógenos. Es por ello que se le atribuyen cualidades terapéuticas, sobre todo relacionadas con las enfermedades intestinales. Asimismo, posee propiedades estimulantes del crecimiento. MUY VERSÁTIL El tempe puede servirse como plato principal o como un ingrediente más en otros platos. Es muy versátil: frito, estofado, al vapor, rallado..., incluso puede cocinarse en el microondas. Sirve también como ingrediente para ensaladas o en la preparación de canapés.
¿DÓNDE COMPRARLO? Se puede encontrar en prácticamente todas las tiendas de comida macrobiótica, herboristerías y comercios similares y, cada vez más, en establecimientos de alimentación general.
sábado, 18 de abril de 2009
Cenas muy sanas!
Qué errores evitar para que la última comida del día resulte saludable y no se convierta en 'enemiga' de la silueta?
Una buena opción para incluir en la cena los alimentos olvidados el resto de la jornada (y al mismo tiempo hacer un plato único) consiste en preparar una ensalada, puesto que es un plato que admite alternativas muy diversas.
Según los expertos, la cena aporta alrededor del 30% de la ingesta diaria de alimentos. Así, es importante no hacer una cena excesiva; cuando se come mucho el proceso de depuración que hace el organismo durante las horas nocturnas se ralentiza y se hace más pesado, lo que dificulta el sueño. Así, cenar en exceso es uno de los errores más comunes en lo que a la última comida del día se refiere. Te contamos otras situaciones a evitar y algunas recomendaciones para conseguir que tus cenas sean saludables y equilibradas.
Si cenar demasiado es perjudicial, no lo es menos irse a la cama sin haber tomado absolutamente nada (incluso si se pretende adelgazar). Así, lo ideal es hacer cenas ligeras pero completas; es un momento perfecto para incluir alimentos olvidados el resto de la jornada.
Para facilitar la digestión, las técnicas de cocina deberán ser suaves (alimentos hervidos, cocidos, a la plancha...).
Asimismo, es muy importante cenar a una hora prudente para que el cuerpo haga la digestión antes de acostarse.
Entre los alimentos recomendados que pueden tener cabida en las cenas se encuentran: -Ensaladas y verduras. -Cereales, arroz y pastas (mejor si son integrales y en cantidades moderadas).-Lácteos (leche, quesos, yogur....).-Fruta (mucho mejor como postre que la repostería o el chocolate). -Carnes magras, pescado, o huevos (también en cantidades moderadas).
Una buena opción para incluir en la cena los alimentos olvidados el resto de la jornada (y al mismo tiempo hacer un plato único) consiste en preparar una ensalada, puesto que es un plato que admite alternativas muy diversas.
Según los expertos, la cena aporta alrededor del 30% de la ingesta diaria de alimentos. Así, es importante no hacer una cena excesiva; cuando se come mucho el proceso de depuración que hace el organismo durante las horas nocturnas se ralentiza y se hace más pesado, lo que dificulta el sueño. Así, cenar en exceso es uno de los errores más comunes en lo que a la última comida del día se refiere. Te contamos otras situaciones a evitar y algunas recomendaciones para conseguir que tus cenas sean saludables y equilibradas.
Si cenar demasiado es perjudicial, no lo es menos irse a la cama sin haber tomado absolutamente nada (incluso si se pretende adelgazar). Así, lo ideal es hacer cenas ligeras pero completas; es un momento perfecto para incluir alimentos olvidados el resto de la jornada.
Para facilitar la digestión, las técnicas de cocina deberán ser suaves (alimentos hervidos, cocidos, a la plancha...).
Asimismo, es muy importante cenar a una hora prudente para que el cuerpo haga la digestión antes de acostarse.
Entre los alimentos recomendados que pueden tener cabida en las cenas se encuentran: -Ensaladas y verduras. -Cereales, arroz y pastas (mejor si son integrales y en cantidades moderadas).-Lácteos (leche, quesos, yogur....).-Fruta (mucho mejor como postre que la repostería o el chocolate). -Carnes magras, pescado, o huevos (también en cantidades moderadas).
Rodaballo a la plancha con acelgas
Nº de Personas: 4
General aceite de oliva1 manojo de acelgas3 dientes de ajoharina4 rodaballos de ración limpios y sin pielsal
Preparación:
Limpiar las acelgas, dejando los tallos por un lado y las hojas por otro. Quitar las hebras de los tallos y cortarlos en dados de 2 cm. Cocerlos en agua y sal y reservarlos. Hervir las hojas 1 min en el mismo agua y escurrirlas, reservando el agua de la cocción.Picar los ajos y sofreír la mitad de ellos en una sartén con una cucharadita de aceite. Agregar una cucharadita (de las de café) de harina y un cucharón de caldo de acelgas. Añadir las pencas y dejarlo hervir 2 min. Retirar y reservar, desgrasando si fuera necesario.Por otro lado, sofreír el resto de los ajos con una cucharada de aceite. Añadir las hojas de las acelgas, rehogar 1 min. y mojarlo con el agua de acelgas, lo justo para poder triturarlas, dejándolo como una salsa. Rectificar de sal.Acabado del plato Sazonar el pescado y hacerlo en la plancha con unas gotas de aceite (lo ideal es disponer de un spray pulverizador, de venta en tiendas gourmet, que distribuirá una finísima capa por toda la superficie). Mientras, colocar en los platos las pencas de acelga. Disponer encima el pescado y añadir un cordón de salsa de acelga alrededor. Si se desea disminuir las calorías, las acelgas se pondrán sin rehogar, simplemente cocidas.
General aceite de oliva1 manojo de acelgas3 dientes de ajoharina4 rodaballos de ración limpios y sin pielsal
Preparación:
Limpiar las acelgas, dejando los tallos por un lado y las hojas por otro. Quitar las hebras de los tallos y cortarlos en dados de 2 cm. Cocerlos en agua y sal y reservarlos. Hervir las hojas 1 min en el mismo agua y escurrirlas, reservando el agua de la cocción.Picar los ajos y sofreír la mitad de ellos en una sartén con una cucharadita de aceite. Agregar una cucharadita (de las de café) de harina y un cucharón de caldo de acelgas. Añadir las pencas y dejarlo hervir 2 min. Retirar y reservar, desgrasando si fuera necesario.Por otro lado, sofreír el resto de los ajos con una cucharada de aceite. Añadir las hojas de las acelgas, rehogar 1 min. y mojarlo con el agua de acelgas, lo justo para poder triturarlas, dejándolo como una salsa. Rectificar de sal.Acabado del plato Sazonar el pescado y hacerlo en la plancha con unas gotas de aceite (lo ideal es disponer de un spray pulverizador, de venta en tiendas gourmet, que distribuirá una finísima capa por toda la superficie). Mientras, colocar en los platos las pencas de acelga. Disponer encima el pescado y añadir un cordón de salsa de acelga alrededor. Si se desea disminuir las calorías, las acelgas se pondrán sin rehogar, simplemente cocidas.
Trucos para cocinar un delicioso pescado a la plancha
¿Cómo evitar la desagradable textura gomosa?, ¿por qué lado empezar a cocinarlo?, ¿en qué momento echar la sal?...
Una ensalada o unas verduritas cocidas o rehogadas serán acompañamiento perfecto para el pescado a la plancha.
Tanto si es azul como blanco, el pescado cuenta, de forma general, con excelentes cualidades nutritivas para el organismo que, eso sí, se pueden perder con un cocinado muy prolongado. Así, cocinarlo a la plancha es sin duda una excelente opción ya que mantiene sus propiedades y además, nos ayudará a cuidar la línea. Estos son unos consejos para que, además de poco calórico, resulte exquisito.
En primer lugar, hay que pedir en la pescadería que quiten las espinas del pescado y extraigan los lomos. No olvides pedir que te guarden, por otro lado, las espinas y la cabeza, ya que con ellas podrás elaborar sabrosos caldos y fumet.
Ya en casa, corta los lomos en las raciones adecuadas a cada comensal. Mientras, pon a calentar la plancha (o una sartén antiadherente de superficie amplia) que vayas a utilizar: es importante que esté muy caliente cuando pongas el pescado.
Ayudándote de un cuchillo afilado, haz un corte en forma de cruz sobre la piel de cada porción de pescado: esto evitará que se contraiga sobre la plancha, lo que podría darle una desagradable textura gomosa.
Lo siguiente que se debe hacer es embadurnar someramente cada trozo con aceite. Lo ideal sería un spray que lo distribuyera por toda la superficie, pero si no lo encuentras, pon un poco de aceite en la base de un plato y pasa por él el pescado, escurriéndolo a continuación.
En este momento, y como la plancha ya estará caliente, ya puedes poner el pescado en la plancha. En primer lugar, hazlo por el lado de la piel.
Deja que se cocine por ese lado y aprovecha para espolvorear un poco de sal. Cuando la piel ya tenga un bonito color tostado, pero sin llegar a quemarse, es el momento de darle la vuelta.
Por el lado contrario a la piel, tardará bastante menos, por lo que debes prestar atención para que no cocine en exceso.
Ya sólo queda retirarlo de la plancha y servirlo. Con una ensalada o unas verduras cocidas, tendrás el acompañamiento perfecto.
Una ensalada o unas verduritas cocidas o rehogadas serán acompañamiento perfecto para el pescado a la plancha.
Tanto si es azul como blanco, el pescado cuenta, de forma general, con excelentes cualidades nutritivas para el organismo que, eso sí, se pueden perder con un cocinado muy prolongado. Así, cocinarlo a la plancha es sin duda una excelente opción ya que mantiene sus propiedades y además, nos ayudará a cuidar la línea. Estos son unos consejos para que, además de poco calórico, resulte exquisito.
En primer lugar, hay que pedir en la pescadería que quiten las espinas del pescado y extraigan los lomos. No olvides pedir que te guarden, por otro lado, las espinas y la cabeza, ya que con ellas podrás elaborar sabrosos caldos y fumet.
Ya en casa, corta los lomos en las raciones adecuadas a cada comensal. Mientras, pon a calentar la plancha (o una sartén antiadherente de superficie amplia) que vayas a utilizar: es importante que esté muy caliente cuando pongas el pescado.
Ayudándote de un cuchillo afilado, haz un corte en forma de cruz sobre la piel de cada porción de pescado: esto evitará que se contraiga sobre la plancha, lo que podría darle una desagradable textura gomosa.
Lo siguiente que se debe hacer es embadurnar someramente cada trozo con aceite. Lo ideal sería un spray que lo distribuyera por toda la superficie, pero si no lo encuentras, pon un poco de aceite en la base de un plato y pasa por él el pescado, escurriéndolo a continuación.
En este momento, y como la plancha ya estará caliente, ya puedes poner el pescado en la plancha. En primer lugar, hazlo por el lado de la piel.
Deja que se cocine por ese lado y aprovecha para espolvorear un poco de sal. Cuando la piel ya tenga un bonito color tostado, pero sin llegar a quemarse, es el momento de darle la vuelta.
Por el lado contrario a la piel, tardará bastante menos, por lo que debes prestar atención para que no cocine en exceso.
Ya sólo queda retirarlo de la plancha y servirlo. Con una ensalada o unas verduras cocidas, tendrás el acompañamiento perfecto.
jueves, 16 de abril de 2009
La Industria del Servicio en Restaurantes
La Industria del Servicio es uno de los aportes económicos presentes en todos los países del mundo y que mueve grandes inversiones con excelentes beneficios. La alimentación es una necesidad primaria para el ser humano y como tal es fundamental para susubsistencia, el ritmo actual de la vida ha hecho totalmente indispensable la creación de entidades de servicio que en sus diferentes niveles económicos satisfagan esta necesidaden establecimientos llamados restaurantes.
Los restaurantes se han diversificado en todos los países creándose una gran variedad según la clase de alimentos, el estilo de servicio, nivel económico, entre otros. Es por esto que encontramos una amplísima gama como los restaurantes clásicos, cafeterías, restaurantes de comidas típicas, especializados, de comidas rápidas, sistemas de autoservicio y casinos industriales entre otros.
El turismo y la industria hotelera han hecho grandes aportes para el conocimiento de las comidas internacionales y tradicionales de diferentes países, creándose toda una cultura gastronómica que cada vez es más exigente. Nuestro país, Colombia, no es ajeno a este gran desarrollo y es así como podemos apreciarla creación diaria de nuevos restaurantes o la ampliación de servicio de conocidas cadenas. Esta pujante industria se ha convertido en una de las mayores fuentes de empleo para quienes se capaciten y desarrollen la prestación de un servicio técnico acorde a los niveles de exigencia. Nuestro país, dadas las condiciones geográficas y los atractivos turísticos, naturales y culturales que posee, está llamado a ocupar un destacado lugar a nivel mundial
Los restaurantes se han diversificado en todos los países creándose una gran variedad según la clase de alimentos, el estilo de servicio, nivel económico, entre otros. Es por esto que encontramos una amplísima gama como los restaurantes clásicos, cafeterías, restaurantes de comidas típicas, especializados, de comidas rápidas, sistemas de autoservicio y casinos industriales entre otros.
El turismo y la industria hotelera han hecho grandes aportes para el conocimiento de las comidas internacionales y tradicionales de diferentes países, creándose toda una cultura gastronómica que cada vez es más exigente. Nuestro país, Colombia, no es ajeno a este gran desarrollo y es así como podemos apreciarla creación diaria de nuevos restaurantes o la ampliación de servicio de conocidas cadenas. Esta pujante industria se ha convertido en una de las mayores fuentes de empleo para quienes se capaciten y desarrollen la prestación de un servicio técnico acorde a los niveles de exigencia. Nuestro país, dadas las condiciones geográficas y los atractivos turísticos, naturales y culturales que posee, está llamado a ocupar un destacado lugar a nivel mundial
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